Un Café con Dios

“En la mañana, la oración es la clave que nos abre los tesoros de las misericordias y las bendiciones de Dios. Lo primero que debería hacer el alma por la mañana temprano es beber de la fuente de la vida celestial. Endulzará el sabor del día.” “[…] Y si te detienes mucho tiempo en el dulcísimo trono, saldrás de tu cuarto de oración como los sumos sacerdotes de Israel salían del intenso ministerio en el altar de incienso, embargados por completo de la fragancia celestial de esa comunión”

Por Henry Ward Beecher

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"En la Sala De Espera de Dios!"

Lic. Paula Hernandez

pulita2003@aol.com

"Pacientemente espere en Jehová y se inclino a mí...

            Una sala de espera es un lugar, un cuarto, una habitación o un espacio de tiempo en espera; esperas para ser llamado o atendido por alguien. ¿Cómo son las salas de esperas?  Conocemos que las salas de espera son tranquilas, calladas, todo el que esta allí esta nervioso, ansioso, preocupado, esta esperando. Este no es el lugar más agradable de estar.  Las salas de espera no son cómodas pues usted no esta allí para descansar o durar "mucho tiempo"; tan pronto como su asunto sea tratado usted recibe una respuesta y se va. Antes de entrar a la sala de espera usted pone su situación, su familiar enfermo, su hijo, su salud en las manos de alguien, que sin usted conocer, confía puede resolver el problema.  Él trabaja mientras usted espera.

Asimismo, cuando usted entra en la sala de espera de Dios debe esperar de igual manera.  Es Dios que tiene el caso en las manos, es Dios que te ha puesto ha espera.  NO es porque el necesita mucho tiempo, sino porque hay una experiencia que tu debes vivir y aprender mientras esperas.  Regularmente tan pronto tu aprendes la lección él termina el proceso. Hay tres cosas indispensables que debes mantener mientras esperas en “La Sala de Espera De Dios”:

            Primeramente, abandonar, soltar el problema y dejarlo por completo en las manos de Dios.  Esto incluye no confiar en tus emociones.  No confies en tus sentimientos y pasiones para dejarles atormentar tu tiempo de espera.  Leer, escribir, cantar es común de las salas de esperas, asimismo, escudriñar la Biblia, trabajar en la viña y adorarle con cantico y alabanzas nuevas (como lo hizo Pablo en la cárcel) debe ser común cuando esperas en Él. Las emociones del hombre son indignas de confiar, parciales y caprichosas, mienten con tanta frecuencia como con la que dicen la verdad.  Son muy influenciadas por las hormonas, el medio ambiente y por estados de animo.  Una evidencia de madurez emocional es la habilidad y la disposición para desechar los sentimientos circunstanciales y gobernar tu comportamiento con el intelecto y la voluntad.

     

           Seguido por la Fe: Es pues la fe la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. (Hebreo 11:1)  Debes creer, confiar nunca dudar lo que Dios puede hacer.  El mayor enemigo y destructor de la fe es el tiempo de actuar.  El mundo te ha acostumbrado a recibir gratificación rápida a tus necesidades.  Desde que un niño nace recibe gratificación inmediata a todo lo que quiere de sus padres, lo que no se debe prolongar por mucho tiempo pues estará criando un monstro.  La sociedad de hoy te gratifica al complacer tus necesidades con rapidez:  ATM, correo Express, comida rápida, información rápida, Internet, etcétera... Todo esta al pedir de tu boca. Tu padre celestial, tu buen padre quiere que seas un hombre o mujere estable espiritualmente hablando, por esto te disciplina y te corrige hasta que puedas alcanzar la estatura de un varón prefecto en cristo Jesús Señor nuestro.

            No importa cual sea tu situación, recuerda que Moisés espero cuarenta años para desarrollar su liderazgo, Los discípulos esperaron por la promesa del Espíritu Santo, Jesús espero treinta años para iniciar su ministerio en la tierra. David espero por catorce largos años siendo perseguido por Saúl aun sabiendo que había sido ungido como rey.  Dios actúa en su perfecto tiempo. Dios no tiene un marco a seguir para todos los casos, él es soberano y su voluntad no la detiene el hombre. Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios, él tiene la última palabra. Sigue confiando pacientemente en Jehová y conocerás su grandeza.